jueves 5 de junio de 2008

Flow.fLew.flOwn.

Dejar fluir es como mirar el cielo,
sólo sabes que está ahí,
que probablemente sea eterno.

Dejar fluir es como esa predicción arriesgada.
Sólo puedes mirar el cielo,
la ciencia solo ayuda, pero..
no siempre da con la predicción acertada.

Dejar fluir es como llegar a una nube.
Ver desde ahí arriba y ser consciente,
joder, todo lo que sube, baja,
y todo lo que baja sube, y si estoy en un mal momento
no me hundas más,
porque saldré a flote y
probablemente, me de por joderos.

Desde las nubes todo es mucho más pequeño.
Los problemas, los humanos.
No me engaño, desde allí ya no hay cerebros.

Sin cerebros.. sin preocupaciones.
Tranquilidad a borbotones,
y paciencia. Pues no hay ninguna otra ciencia.

Desde mi nube os miro y me río.
Joder, lo que he llorado siguiendo vuestro camino.
Pero ya no, porque estoy en mi nube.
Cuando quiero me apeo, y si me apeo no importa.
Fluyo.

Anduve por caminos que no tenían final, y me dí cuenta.
Y deje de caminar, volví pa'trás y construí otro camino.
Este sin piedras, para no tener que saltar, porque saltar a veces cansa, y cansarse desmotiva.
Y como me harté le dije a la desmotivación que ya no quería ser su amiga.

Y en este camino, sentada en mi nube,
voy a ver como pasan los días.
A vivirlos, a darle rienda suelta a la felicidad,
aunque a veces la llene de melancolía.
Pero hoy ya me da igual, me como mi monotonía
de días tristes y sin sentido.
Joder, sonriendo todo es más bonito...

Y mi nube soy yo, y el camino es este mundo,
y ya no me importa ir sola por mi sendero,
si al menos hago el camino que yo quiero.
Y aprendo a vivirlo.
A disfrutarlo.
A sentirlo.
Desde mi nube. Desde mi.





En mi sonrisa.

¿agarrar(nos)?

Obras de arte
momentos de tranquilidad.
Y ahora,
hay algo que nos invade.
No es estilo,
ni es calma.
No soy sensaciones,
y sin embargo notas la avalancha.

Caer cuando te agarras a algo,
es difícil.
Es difícil creer cuando te agarras a todo
y sin querer has de soltarte.
Porque descubres cada una de sus partes.
Las mentiras, y esas sucias y escasas verdades.

Hacernos a nosotros mismos.
Es algo difícil.
Cuesta dar un paso en el camino pero,
no hay nada mejor que hacerlo mal
confiando en uno mismo.
Comprenderlo, admitirlo.

Porque no a más lágrimas se vacía nuestra vejiga,
a más lágrimas luego sabemos como llenar el saco de las sonrisas.
No es un dilema.
Es un hecho.

Agarrarse a algo que no vemos,
lo unico que hacen, tal vez que hacemos.
Algunos a las religiones.
Y ya estoy harta de mentiras,
cojones,
para mentiras prefiero jugar a que gano unas elecciones.
Yo que sé.
Si dios estuviese ahí arriba
posiblemente ya se hubiese suicidado.
Y ahora la gente se suicida,
y dice que es la ciencia la que lo ha matado.

Venga, no me jodan, saben perfectamente
que las religiones no son modas.
No, no son modas. Son cánceres.
Dolorosos..

La creencia aplicada a la ciencia,
de conciencias que sentencian
la carencia de espíritu..

La creencia aplicada a la falta de
valor. Aferrarse a un clavo ardiendo
nunca será lo mejor.

Soluciones hay miles. Hay que buscarlas.

Caer cuando te agarras a algo,
es difícil.
Es difícil creer cuando te agarras a todo
y sin querer has de soltarte.
Porque descubres cada una de sus partes.
Las mentiras, y esas sucias y escasas verdades.

domingo 2 de marzo de 2008

No.


No, hoy no quiero hacer ademan de lo mal que esta el mundo, de lo tristes que se han vuelto los amaneceres desde las ventanas de persianas bajadas. No, hoy no quiero. Eso ya lo sabemos todos. Sabemos que amargas son las lagrimas de los que dia a dia lloran, de los que sienten y sin saber por que, perdonan. Hoy no puedo, no quiero.


En esos oscuros rincones, donde la vida no es facil ni dificil. Y es simple, porque la vida no es vida. Es un martillazo en los dientes que te deja anonadado, contra el suelo tu sangre estalla, y es una dura batalla, en la que hasta el algodon engaña, en esta maraña que llamamos mundo, que de uno o de otros, pero es mala. No, no puedo.


No puedo llamar vida a lo que esta condicionado por quien no me conoce. Por quien me juzga por pensar que se pensar, o por pensar que no pienso. O simplemente por decirlo. Por gritar que mis colores son los que desde hace diecisiete años acompañaron mis venas. Los colores de la sangre. Recuerdo que no olvidare, que un dia lei, que nuestro corazon es rojo y esta a la izquierda. Y no me condiciono. No llego a tiempo.


Tampoco me condicionaran sus gritos fascistas, o no tan fascistas. Sus desgarros vocales, humanos ante cualquier cosa, con el poder de la razon en los puños de otros. No quiero juzgar, hoy no quiero. No quiero decir que solo son ellos los que actuan sin pensar en los demas, somos todos. Si, hoy, somos todos.


Pero el egoismo es combatible. Podemos. Contra el, hoy, podemos. Pero nadie quiere. ¿Que es mas comodo que luchar por ti, que vivir por ti, que sonreir tu? Partiendo de esto.. puedes pensar, que nadie trabaja por ti, que nadie come por ti, que todo eres tu.

No, ahora no. Hay un mundo. Hay un mundo ahi fuera, lejos de tu piel, de tus estupidos organos que cualquier dia dejaran de funcionar. De ese cerebro pequeño, encerrado en una cabeza grande, de esos ojos que no hacen daño cuando miran, solo inspiran algo peor que el daño. Solo inspiran nada.


La nada de esos que buscan escalar, metiendo los pies en las bocas de los que tienen hambre, y sacandolos cuando vamos a masticar. Solo somos basura en un mundo que no merecemos. No aun. No todavia.


No, es lo unico que me inspiran. No. Ni fascistas, ni socialistas. Ni republicanos, ni hermanos. Ni paz ni guerra, ni hoy, ni mañana. El ayer se desvanece. El quiza no funciona. Ni amigos ni enemigos. Ni sangre, ni sudor, ni lagrimas. Ni politicos, ni apoliticos. Ni monarquias ni periodicos que penden de un hilo situado en algun lugar del cosmos. Ni izquierda, ni derecha. Ni centro ni fondo. Sin cielo, sin tierra, ya sin agua y sin argumentos.


Sin nada.


Y cada mañana al pensar que me deparara el dia que llama por mi ventana, solo un monosilabo. No. No quiero, no puedo si no avanzais conmigo. No debo. No.





EXPOSICION LORCA: 9.




Disculpen, mi teclado se ha vuelto loco.

lunes 28 de enero de 2008

Días lluviosos.


Y aunque ahora mismo brilla el sol, para mi son días lluviosos.
No son tus lágrimas las que calman mi sed ni es tu mirada la que se come el mundo. Son las gotas de mi mundo disuelto las que caen en mi opaco paraguas, que distorsiona la realidad y me impide ver a lo lejos. Es ahora mi mirada la que ha de comerse el mundo.

Ya no es por ti, es por mi. Los polos opuestos no siempre se atraen, y quien junta dos tóxicos peligrosos corre el peligro de contaminarse.

Yo junté el hambre con las ganas de comer, y pura casualidad, acabé muriendo de frío. Quemé mil mantas a sabiendas que ese fuego se apagaría, pero me dio igual.

Bajo mi paraguas cuento las gotas que quedan por caer para que resurja mi pequeño fénix, para vomitar las entrañas y enfrentarme a ellas, para deshacer los nudos de mi garganta, o quizá fijarme y construir una nueva. Por los altibajos descoloridos de mi humilde razón. La hiperactividad mata a aquel que permanece atado.

Y ahora sopla el viento, y mi opaco paraguas se fue con él. Dejándome el rostro al descubierto y permitiéndome ver.

Dulce desengaño, apuñálame de una vez, deja que me desangre. Porque bajo esta lluvia de un día soleado, pienso volver a nacer.











Más fuerte que nunca, más dura que nadie.




lunes 17 de diciembre de 2007

TIERRA Y LUNA


Me quedo con el transparente hombrecillo
que come los huevos de la golondrina.
Me quedo con el niño desnudo
que pisotean los borrachos de Brooklyn,
con las criaturas mudas que pasan bajo los arcos.
Con el arroyo de venas ansioso de abrir sus manecitas.

Tierra tan sólo. Tierra.
Tierra para los manteles estremecidos,
para la pupila viciosa de nube,
para las heridas recientes y el húmedo pensamiento.
Tierra para todo lo que huye de la tierra.

No es la ceniza en vilo de las cosas quemadas,
ni los muertos que mueven sus lenguas bajo los árboles.
Es la tierra desnuda que bala por el cielo
y deja atrás los grupos ligeros de ballenas.

Es la tierra alegrísima, imperturbable nadadora.
la que yo encuentro en el niño y en las criaturas que pasan los arcos.
¡Viva la tierra de mi pulso y del baile de los helechos,
que deja a veces por el aire un duro perfil de Faraón!

Me quedo con la mujer fría
donde se queman los musgos inocentes,
me quedo con los borrachos de Brooklyn
que pisan al niño desnudo;
me quedo con los signos desgarrados
de la lenta comida de los osos.

Pero entonces baja la luna despeñada por las escaleras,
poniendo las ciudades de hule celeste y talco sensitivo,
llenando los pies de mármol la llanura sin recodos,
y olvidando, bajo las sillas, diminutas carcajadas de algodón.

¡Oh Diana, Diana, Diana vacía!
Convexa resonancia donde la abeja se vuelve loca.
Mi amor de paso, tránsito, larga muerte gustada,
nunca la piel ilesa de tu desnudo huido.

Es tierra, ¡Dios mío!, tierra, lo que vengo buscando.
Embozo de horizonte, latido y sepultura.
Es dolor que se acaba y amor que se consume,
torre de sangre abierta con las manos quemadas.

Pero la luna subía y bajaba las escaleras,
repartiendo lentejas desangradas en los ojos,
dando escobazos de plata a los niños de los muelles
y borrando mi apariencia por el término del aire.

1935































Porque nunca nadie ha logrado superarle. Y porque se lo merece.



















Porque cuando las lagrimas rozan mis mejillas, sé que es él. Sé que es Lorca.

Carta de uno de los asesinos de Lorca.


Muy señor mío y correligionario: Ayer estuve en la embajada y saludé al sr. Lequerica y al sr. Zulueta. Allí encontré a mi amigo el dr. Marañón y salimos juntos. Estoy algo enfermo y quería que me reconociera. Fuimos a su casa de Passy. Yendo en el Metro, sacó un número de “La Vanguardia” del bolsillo y me dio a leer un artículo de V. -“Genealogía de los rojos”- que me ha entusiasmado. Me dijo que le había gustado muchísimo, que le servirá de base y argumento para un trabajo suyo de los que envía a “La Nación” de Buenos Aires. Agregó que tiene V. toda la razón, que todos los izquierdistas de España han sido siempre unos criminales sedientos de sangre y no otra cosa, que el liberalismo, el republicanismo, el socialismo y el acratismo en España no han tenido jamás una sola figura y solo tontos explotables y bandidos explotadores, sin que haya habido entre ellos, desde los comuneros a Negrín, nadie digno de respeto o siquiera mención. Le repito que estaba entusiasmado con su artículo de V. y creo recordar que me dijo que había hablado de él con Lequerica y que éste fue de opinión de que debía ser reproducido por la prensa madrileña. V. quizá no se acuerde de mí. Soy Manuel Luna, de los Luna de Antequera. Yo le conocí en Granada cuando era V. de las Juventudes Católicas. He vivido todo el glorioso movimiento primero en Granada, luego en Zaragoza y algún tiempo en Oviedo, después de la llegada de la columna de socorro gallega. En Granada me he distinguido bastante. Fui de los que asistieron, en una mañana de agosto, al fusilamiento, en el cementerio, ante las fosas abiertas, de setenta rojos, todos ellos bandidos, asesinos, criminales, violadores, incendiarios… Y gocé mucho, muchísimo, porque se lo merecían. Entre ellos estaban el presidente de la Diputación roja Virgilio Castilla, el ex gobernador rojo de Alicante Vicente Almagro, el alcalde rojo de Granada Montesinos (un médico), el ingeniero de caminos y ex diputado constituyente Santacruz, el ex alcalde de Granada Fajardo, el diputado Corro y otros más, médicos, catedráticos, abogados, ingenieros, procuradores, etc. Hicimos una buena limpia. Algunos días después cogimos al gran canalla de García Lorca -el peor de todos- y lo fusilamos en la Vega, junto a una acequia. ¡Qué cara ponía! Abrazaba los brazos al cielo. Pedía clemencia. ¡Cómo nos reíamos viendo sus gestos y sus muecas!Pertenecí a la ronda depuradora de Ruiz Alonso. Pero como le digo tuve que irme por asuntos particulares a Zaragoza y después a Oviedo. En ambas poblaciones ayudé también a la depuración. En Oviedo pasé un rato muy agradable viendo fusilar al miserable de Leopoldo Alas Argüelles, el hijo del repugnante Clarín. Ahora estoy en París y me río mucho viendo el miedo que tiene esta canalla francesa a los alemanes e italianos. ¡Qué diferencia entre nuestra gloriosa España nacionalista y esta Francia corrompida, podrida hasta los tuétanos! Por algo dice Marañón que aquí se ahoga y que está deseando verse en Madrid lo más cerca posible del Caudillo… Volveré a Madrid pronto y espero hacerle en breve una visita en «Ya». Reciba el afecto de su amigo y paisano.












¿No creen ustedes que ese sujeto (que todavía vive) merece la muerte?


Yo no lo fusilaría, no sería tan necia. Simplemente le haría sufrir, sufrir a esa alta edad que debe estar sorteando. Que roce con la punta de sus dedos lo que es la muerte. Que la mire fijamente, la bese, la saboree. Que sude frente a ella y le chille que le deje en paz. Que la sufra a garganta abierta y muera de dolor y de desesperación.





Algunos pensarán que soy mala. Pero no lo soy. Soy realmente justa.









Porque no merecen que la muerte los toque directamente. Merecen que antes juegue con ellos.










Mi más sincero odio hacía el escritor de esa basura, Manuel Luna.

viernes 16 de noviembre de 2007

Echar a correr


Quiero vomitar mis sentimientos y verme reflejada en la bilis. Regocijarme en la nada de un mundo que se desvanece. Que ya ni es tuyo, ni mío.


Es un mundo a parte, en el que no vale nada ya. Lágrimas inucan mis ojos al mirarlo dsde aquí...


Pero de nada sirve, soltar tu mano no es fácil cuando me estás clavando las uñas, y con la otra mano, me arrancas el corazón. Me lo enseñas, y te largas.. Me culpas, nos culpamos. Te vas y lloro, te quiero, pero ya no te quiero aquí.


El no te vayas y vete ahora se unen, llega el fin.


Una de las cosas más importantes de mi vida se pierde entre las sombras. Quizá por tu culpa, quizá, por la mía. Nunca sabré por qué quise que fuera así, porque, más que quererte te amo. Pero nada tiene sentido y no entiendo por qué.


Refljandome en mi bilis.. vomito sentimientos, lágrimas, desgracia.. Vomito mierda... Vómito sin fin...



Quiero echar a correr, manteniendo siempre mi estado inicial.
Quiero echa a correr quieta, muy muy quieta.
Quiero echar a correr parada.